

Si desciendes por el hilo de Ariadna, no temas: llegarás a ti misma. Y regresarás coronada de estrellas.

Yo soy también, como tú:
una mujer-laberinto
El Carro de Ariadna
Escucha tu latido. Está escrito en las estrellas.
Contigo misma y en ti. Diosa en la tierra. Constelación y corona.
