
Soy el Lobo
tramposo y embustero
peligroso y voraz,
solo devorarte quiero
y si te llego a embaucar,
bocado serán mis besos,
pues no sé amar
sin apretar los colmillos.
Mi amor es
salvaje, traicionero,
pues confundo
el estar contigo, a tu lado,
con tenerte como presa,
merienda, alimento;
ninguna norma respeto,
no siento remordimientos;
a por más siempre vengo
y uso mil argucias
para tenerte como quiero.
Pero este es mi castigo y mi tormento:
pues cuando ya no estás,
devorada en mis adentros,
entonces me lamento
por no poder nunca jamás
mi hambre de nuevo saciar.

EL LOBO
Has elegido la estirpe del Lobo. Ten cuidado. Estás delante de un depredador. Es la mentira y la malicia. La peligrosa seducción de la palabra aduladora. El Lobo es también ese lado de sombra, primitiva y bestial que habita en ti o en personas que están cerca de ti. Es el instinto animal innato mal entendido, desordenado. El Lobo es el peligro. Es la violencia. Es el abuso. Es el horror no imaginado de la humanidad.

¿Qué vas a encontrar aquí?
- El Lobo como metáfora de seres nocivos y peligrosos para la sociedad en general y para las personas en particular.
- La tradición de las mujeres narradoras para ayudar y proteger (Sororidad).
- El Lobo Narcisista: violencia contra las mujeres; el abuso narcisista de familiares, amistades, parejas, compis de trabajo, jefes y autoridades, instituciones y redes sociales.
- El ciclo abusivo y destructivo del narcisista (relaciones personales).
- Los podcasts de la Niña Roja: una historia real de supervivencia.

Una historia de violencia y supervivencia
El cuento infantil que conocemos hoy como Caperucita Roja ni era infantil ni es seguro que la Niña llevara una caperuza roja. Las primeras y originarias versiones del cuento que trata la extraña relación de tan dispar pareja se transmitieron de manera oral, ancladas a las cuenta-cuentos del clan, a las ancianas sabias de la aldea que, alrededor del calor del fuego, compartieron su sabiduría mediante fábulas y parábolas. Hay dos niveles de interpretación histórica de este cuento: uno, se advertía a través de él de los peligros de la Naturaleza, del Bosque o de animales depredadores como el lobo (que solía atacar a los rebaños y a los aldeanos que se adentraban en las zonas más recónditas del bosque); otro, el Lobo no deja de ser un símbolo, una máscara, un alter-ego del hombre que ataca a los de su misma especie. En algunas de estas primeras versiones, el Lobo invita a la Niña a practicar el canibalismo, subrayando también el riesgo de perder las costumbres y tradiciones propias al entrar en las prácticas rituales de clanes, tribus, sociedades o personas que no mantienen la ética más obvia en los seres humanos: el respeto hacia la vida de nuestra especie. Quisiera pensar que se trataba de un cuento-advertencia con múltiples niveles de lectura. Una severa advertencia contra los ritos de sacrificio de clanes enemigos; una severa advertencia contra grupos humanos carentes de moral; una severa advertencia contra hombres manipuladores; una severa advertencia contra la tentación de ceder a los caprichos de los hombres-lobo, lo que termina por poner en riesgo y extinción la sabia tradición de sabiduría femenina (abuela, madre).

"Lupus est homo homini, non homo quom qualis sit non novit."
Plauto

Un saber entre mujeres
Hay tres generaciones de mujeres en este relato: Abuela, Madre, Niña. Las tres tuvieron que aprender lecciones de supervivencia. La sabiduría de la Abuela (recibida de sus antepasadas en una genealogía íntima, doméstica, emocional y ancestral) fue transmitida a la Madre y ahora es la Madre quien advierte a la Niña acerca de escoger el camino adecuado, no desviarse de ese camino y no dejarse llevar por lo fácil, lo tentador o lo novedoso. Independientemente del contexto histórico e ideológico de la reescritura del cuento (Charles Perrault, los hermanos Grimm, Ángela Carter), lo que importa es que la figura más joven de la esfera femenina reciba los sabios consejos de las mayores y sobreviva para seguir transmitiendo ese conocimiento. Caperucita Roja es también el relato de una iniciación, un rito de paso de la pubertad a la edad adulta, al mismo tiempo que una constatación de que la sabiduría ética y práctica procedía de las mujeres.
¿Qué ocurre en el cuento? Caperucita es engañada por el Lobo. Este, que es un desconocido, obtiene toda la información a través de preguntas y aparente amabilidad. Es un manipulador. Mal aconseja a la Niña, para que se entretenga deleitándose en las flores y pajaritos del camino elegido. Al devorar después a la Abuela, su intención no es otra que agredir a esa fuente de sabiduría entre mujeres, suplantarla y cometer el engaño final. Un juego siniestro de seducción en el que el Lobo, siguiendo las claves del relato, disfruta con este momento de escalada de tensión. Conforme avanzan las preguntas -que hacen referencia a los sentidos, la primera vía de conocimiento de la realidad-, la Niña siente que algo no va bien. La Mujer Salvaje, la intuición, el instinto de huida y supervivencia, le está susurrando. Pero es demasiado tarde.

En una encrucijada de caminos
"De Caperucita Roja mucho se ha dicho y escrito: no solo por las diversas versiones y adaptaciones del cuento desde su procedencia de la antiquísima tradición oral, sino también y, sobre todo, por las lecturas adultas que, lejos de una simple interpretación del cuento, lo han sometido a diferentes reescrituras. Cabe aquí recordar la distinción entre interpretación/uso que hace Umberto Eco en Lector in fabula (1987). Podría establecerse una línea desde las discutidas lecturas psicoanalíticas hasta la lectura histórico-ideológica, pasando por las lecturas etimológica y mitológica, sin olvidarnos de las interesantes lecturas lunar y metalúrgica [alquímicas].
"De todos los elementos, símbolos y figuras que perduran o que se transforman de una interpretación o reescritura a otra, el que nos interesa aquí es la "encrucijada". Encrucijada no solo de caminos (de agujas y alfileres en versiones populares, corto y largo en versiones posteriores), sino también una encrucijada de discursos y, por ende, de identidades. Encrucijada una encrucijada se halla Caperucita en su primer encuentro con el Lobo, del mismo modo que el Lobo se encuentra en una encrucijada radical: ¿por qué no devora a la niña en ese primer encuentro? Porque hay leñadores cerca, según versiones últimas, y el Lobo teme ser cazado. Pero, ¿no cabe preguntarse de otra forma? Su encrucijada es esta: o precipita o posterga la devoración (su goce). La encrucijada de Caperucita es similar: o precipita o posterga su huida. Al mismo tiempo, hay una tensión insoportable en este cuento porque se sostiene demasiado tiempo el punto donde se cruzan ambas encrucijadas: la urgencia del hambre (Lobo) y la urgencia de la escapada (Caperucita). En definitiva, la urgencia por sobrevivir, la urgencia por la vida. Lo curioso es que ambos tengan que elegir. Lo llamativo es el apostarse la vida. Paralelamente estamos ante una segunda tensión subyacente: el goce de la seducción y el goce de ser seducida; la atracción por el peligro enmascarado de galán del bosque o incluso travestido de abuelita. La máscara hace el engaño, la trampa; la inocencia, confianza y candidez están en severo peligro."
-"Entre Lacan y el Lobo". Elvira. Revista de Estudios Filológicos, Universidad de Granada, 7, 2003, pp. 17-28.
Cristina Hernández González

EL LOBO NARCISISTA
Peligroso espécimen. Narcisistas. Puede ser tu pareja, tu amistad, tu compi de trabajo, tu jefe, tu familiar. En los cuentos ancestrales era el Lobo, el Monstruo, la Criatura Bestial, el Héroe Imperfecto, el Gobernante Negligente, el Tirano, el Dios malvado y cruel. Durante milenios, todas las culturas y civilizaciones vienen advirtiéndonos de los peligros que suponen estos seres para la concordia y el orden de la humanidad. La Niña Roja no es terapeuta, no es psiquiatra, no es criminóloga. Pero fue devorada por el Lobo y solo está aquí para contarte su historia. Como la Abuela de Caperucita. Como las educadoras que comparten su experiencia y dan sentido al menos al horror vivido. Si tienes la sospecha, por mínima que sea, de estar en peligro con un Lobo así, quédate, léela y escúchala. Recuerda que estoy contigo, que siento y comprendo tu dolor y este espacio ha sido creado para ti.
Descargo de responsabilidad
El contenido publicado en esta página tiene un carácter estrictamente informativo, educativo y de apoyo mutuo. La información, artículos, testimonios y recursos compartidos en este espacio se basan en la divulgación psicológica, investigaciones de acceso público y experiencias personales, pero no constituyen, en ningún caso, asesoramiento médico, psicológico, terapéutico o legal profesional.
Al utilizar este sitio web, aceptas y comprendes los siguientes puntos:
- No es terapia ni consulta profesional: La lectura de este sitio web no establece una relación de terapeuta-paciente ni de asesor-cliente. Si te encuentras en una situación de vulnerabilidad, sufres maltrato o experimentas secuelas psicológicas, te instamos encarecidamente a buscar la ayuda de un profesional de la salud mental cualificado o de las autoridades competientes.
- Usamos un cuento de ficción para explicar dinámicas nocivas en relaciones personales, basadas en experiencias de la creadora de la web, donde los implicados permanecen en el más absoluto anonimato y sin que nadie pueda identificarlos al utilizar apodos literarios como "Lobo Narcisista". No se aporta ningún dato personal y algunos elementos de la narración han sido modificados para impedir cualquier tipo de identificación.
- Uso de la información: El uso que hagas de la información contenida en esta web es bajo tu propia responsabilidad. La creadora de la web no se hace responsable de las decisiones, interpretaciones o acciones que los usuarios tomen basadas en el contenido publicado.


EL PODCAST DE LA NIÑA ROJA
Desde lo más profundo del bosque, la Niña Roja te susurra grandes lecciones para ti sobre Lobos narcisistas y otros de tan bajuna ralea. Recuperando la oralidad ancestral de los cuentos, la sabiduría honda de las mujeres-chamán que enseñan de qué malos espíritus es mejor protegerse y huir.
Aquí no se busca tu aplauso, ni tu like, ni tu suscripción, ni tu dinero, ni tu sumisión. Simplemente te hablo para ti.
Basado en hechos reales.
0. La Niña Roja y el Lobo Narcisista
Soy la Niña Roja y vengo a contarte qué puedes hacer ante Lobos narcisistas.

1. ¿Tienen emociones los narcisistas?
¿Tienen emociones y sentimientos los narcisistas? ¿Sienten y padecen estas criaturas? Te sorprenderá la respuesta.

2. Frases célebres de un Lobo narcisista
No están todas las que son -necesitaría la Biblioteca de Alejandría para abarcarlas todas-, pero con este buen elenco de frases y citas célebres de mi Lobo narcisista personal te darás cuenta de que sus palabras reproducen un modus operandi muy particular.

3. La verdad sobre el fracaso y la frustración del narcisista
Desengañate: tu Lobo, tu Narcisista, cualquier narcisista no puede ser tu coach. Descubre por qué el narcisista te boicotea.

4. La economía del narcisista 1ª parte.
La economía del narcisista es fantasmal... como él.

5. La economía del narcisista 2ª parte.
La economía del narcisista se basa en vivir de tus costillas. Cuidado...

6. Al narcisista no le importa tu salud (y a veces ni tu propia vida).
No pidas ayuda ni cuidado al narcisista: no saben, no pueden, no quieren. Y, si me preguntas, incluso prefiere que estés mal. Bajamos a la zona más oscura del Lobo.

7. La muerte psíquica del narcisista
Es imposible vivir eternamente con una máscara que no ha sido lavada, ni reparada ni zurcida durante décadas. Es imposible huir de la verdad. Es imposible querer regresar al Paraíso.

8. La venganza del narcisista y el karma
Cuando el narcisista ya no puede reiniciar el ciclo del abuso narcisista, solo le queda la furia. Pero sigue siendo un espejismo, una vana ilusión. Te explico por qué.

9. Narcisista que finge ser culto, esconde por dentro un pedazo de burro
Te vas a reír mucho estos días con la falsa cultura del Narcisista, sus monas voladoras y su fracaso creativo. Muaks.

10. Rebelión en la Granja Narcisista
En la Granja Narcisista hay criaturas en el subsuelo que no son peligrosas pero hacen muy feo.

"El Lobo representa al seductor masculino que, si cede a sus deseos, se convierte en destructor de la Niña; encarna las tendencias egoístas, asociales, violentas y potencialmente destructivas, lo opuesto a los impulsos generosos, sociales, reflexivos, amorosos y protectores del buen hombre (cazador, leñador, padre); asimismo representa todas las tendencias asociales, conflictivas y agresivas que hay dentro de cada uno de nosotros."
Bruno Bettelheim. Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Barcelona: Editorial Crítica. 1977.
