
En este paraíso viven dos.
Son iguales. Son distintos.
Uno tiene del otro.
Y el otro de uno tiene.
En este paraíso aman dos.
Y son tan distintos
y a la vez tan iguales
que, si los miras bien,
ya no sabes
quién es más infante
ni quién más salvaje.
Que este Paraíso te dé Fuerza.
La que llevas dentro.
No dejes de rugir.
Pero ruge con AMOR.

EL PARAÍSO

EL LEÓN

LA NIÑA

LA FUERZA

TU NIÑA NIÑO INTERIOR
Mi infancia transcurrió entre cuentos, lápices de colores, juegos de mesa. A veces sola. Otras junto a mi madre y mi hermana. Con mi padre nos reíamos leyendo tebeos. Aún conservo ese rincón infantil dentro de mí. No olvidéis vuestro rincón infantil en el otoño de la vida. Porque nuestra auténtica fortaleza consiste en saber regresar a aquel paraíso de salvaje inocencia, mirarse en ese espejo y poder decirse: GRRRRR. Aquí estoy yo. Así soy yo. Ruge. Pero ruge con AMOR.

INSPIRACIONES